Amo este divino, este invisible
secreto mal que por doquiera flota,
cristalino en las flores y las fuentes
en el Iris y en el cielo de Roma.
Este profundo cielo despejado,
tu pecho que respira suavemente,
los árboles que mece el aire tibio,
el olor de las rosas… todo es muerte.
¡Tal vez el Juez Fatal cuando arrebata
de esta vida a los hijos de la tierra
cubre Su imagen con un tenue velo
para ocultarles Su llegada horrenda!