De todas las desesperaciones, la de la muerte tiene que ser la peor ella y el miedo a morir, cruz y raya cuando ya se puede pronosticar el […]
Versos a Tatiana Pavlova – CÉSAR TIEMPO
¿Te acordarás de Katiuchka, tu amiga de la infancia, esa rubia pecosa, nieta del molinero, la del número 8 de Poltávaia Úlitcha con quien ibas al Dnieper a […]
Amorío ciudadano – CÉSAR TIEMPO
Saloncito reservado de lechería de barrio. Este pobre muchacho pálido me cree una novia ingenua que va a brindarle sus encantos —un anticipo del estío para la primavera […]
Compasión – CÉSAR TIEMPO
En la calleja solitaria y triste de este fosco arrabal, como un ladrón acecho agazapada la ocasión de saltar sobre mi presa. Llega un hombre, se acerca, me […]
Hotel Lucero – ENRIQUE LIHN
Finito todo y también estos brazos que se me tienden en la semipenumbra y un hilo -el de la voz- soplo que apenas brota pero incisivamente de una […]
La musiquilla de las pobres esferas – ENRIQUE LIHN
Puede que sea cosa de ir tocando la musiquilla de las pobres esferas. Me cae mal esa Alquimia del Verbo, poesía, volvamos a la tierra. Aquí en París […]
La pieza oscura – ENRIQUE LIHN
La mixtura del aire en la pieza oscura, como si el cielorraso hubiera amenazado una vaga llovizna sangrienta. De ese licor inhalamos, la nariz sucia, símbolo de inocencia […]
Porque escribí – ENRIQUE LIHN
Ahora que quizás, en un año de calma, piense: la poesía me sirvió para esto: no pude ser feliz, ello me fue negado, pero escribí. Escribí: fui la […]
Un pájaro canta – GUILLAUME APOLLINAIRE
Canta un pájaro no sé dónde Debe ser tu alma siempre en vela Que entre los soldados se esconde Su canto me encanta y desvela Escucha canta tiernamente […]
Interior – ANDRÉ BRETÓN
Una mesa servida con el mayor lujo Desmesuradamente larga Me separa de la mujer de mi vida A la que veo mal Entre la estrella de vasos de […]
Fábrica – ANDRÉ BRETÓN
La gran leyenda de las vías férreas y los depósitos de agua y el cansancio de los animales de tiro afectan mucho al corazón de ciertos hombres. De […]
La vasta noche… – JORGE LUIS BORGES
La vasta noche no es ahora otra cosa que una fragancia.