Hace un tiempo nos encontramos en otra región. Cuando lo vi, estaba como despejándose del sueño. Estaba con aguas, con algas, pero no con peces. Los peces se […]
Acerca de Lautréamont, 1 – JACOBO FIJMAN
Lo imagino rubio. De ojos celestes. Alto varios metros. La piel azul y las manos huesudas. Dotado de una gran imaginación. Pero satánico. Atormentado por las cosas reales […]
Retrato del doctor – JACOBO FIJMAN
Este aquí, seráfico leyente, Trae la flor perfecta Recibida en ejemplo de ser a ser, De simples y compuestos, Y día temporal, Unidos por el uno que nunca […]
Historia de una imagen seglar y no seglar – JACOBO FIJMAN
Roma muere en las torres y campanas. Torres, campanas, pan y vino. La tierra de las torres Desciende en las campanas. Y la muerte golpeará a las estrellas […]
En la misma belleza… – JACOBO FIJMAN
En la misma belleza saborean las lunas su soledad dichosa. Caen todas mis muertes en el espanto de la nada del mal de la nada irreal de la […]
Tu alma canta, mi alma reza… – JACOBO FIJMAN
Tu alma canta, mi alma reza. Salta tu canto, vuela mi rezo en Cristo unidos, en la fragancia preciosa de los ángeles de la muerte. Tu canto desciende […]
Está mi risa de niño… – JACOBO FIJMAN
Está mi risa de niño con la abuelita ciega de la noche obscura. Resuenan mis botas groseras de campesino en la ternura de los caballos, y he ido. […]
Puerto – JACOBO FIJMAN
Amanecer de invierno. Un puerto. Ha roto su órbita un silbato sobre los hombros de la bruma. Lamentación del mar y cobres de los horizontes. Se contraen las […]
Ha caído mi voz… – JACOBO FIJMAN
Ha caído mi voz… Ha caído mi voz, mi última voz, que aún guarda mi nombre. Mi voz: Pequeña línea, pequeña canción que nos separa de las cosas. […]
Ciudad santa – JACOBO FIJMAN
Tres gritos me clavaron sus puñales. Paisaje de tres gritos largos de asombro. ¡Bromearon los sudarios del misterio! Fuga de embotamientos; suspiros en la niebla inmovilizada. Cipreses. Bronce […]
Canto de cisne – JACOBO FIJMAN
Demencia: el camino más alto y más desierto. Oficios de las máscaras absurdas; pero tan humanas. Roncan los extravíos; tosen las muecas y descargan sus golpes afónicas lamentaciones. […]