¡Monótono tañido del reloj,
nocturno cuento que nos atormenta,
lenguaje a un tiempo ajeno para todos
y comprensible, como la conciencia!
¿Quién puede percibir sin angustiarse
en medio del silencio universal
del Tiempo los quejidos sofocados,
su voz que profetiza tu final?
Nos parece que el mundo queda huérfano
por fuerza de un Destino abrumador
y que estamos completamente solos
en pugna contra toda la creación.
Se yergue ante nosotros nuestra vida
como un fantasma en el confín del mundo
que se nos lleva el tiempo y los amigos
palideciendo en el ocaso oscuro.
Y ya una nueva y vigorosa tribu
entretanto florece bajo el sol,
pero a nosotros y a nuestros amigos
tiempo atrás el Olvido nos cubrió.
Apenas al sonar la media noche,
cuando se cumple el rito doloroso,
aquel tañido fúnebre y metálico
parece estar doblando por nosotros.