Es extraño despertarse a veces en plena noche. En pleno sueño alguien toca la puerta y en la extraordinaria ciudad de medianoche de medio-sueño de medio-recuerdo las puertas […]
Boceto inconcluso – DELMIRA AGUSTINI
A veces, cuando el amado y yo soñamos en silencio, -un silencio agudo y profundo como el acecho de un sonido insólito y misterioso- siento como si su […]
Lo inefable – DELMIRA AGUSTINI
Yo muero extrañamente…No me mata la Vida, no me mata la Muerte, no me mata el Amor; muero de un pensamiento mudo como una herida… ¿No habéis sentido […]
No te envanezcas… – PABLO NERUDA
«No te envanezcas», alguien dejó escrito en mi pared. Yo no conozco la letra ni la mano del que inscribió la frase en la cocina. No lo invité […]
El diputado Pagett – RUDYARD KIPLING
Pagett, el diputado, era un embustero charlatán; decía que el calor de la India era «un mito oriental»; vino por cuatro meses, «a estudiar el Oriente», en noviembre; […]
Muerte – FEDERICO GARCIA LORCA
A Isidoro de Blas ¡Qué esfuerzo, qué esfuerzo del caballo por ser perro!, ¡qué esfuerzo del perro por ser golondrina!, ¡qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!, […]
Una máxima… – LAUTRÉAMONT
Una máxima, para estar bien hecha, no necesita corrección. Necesita que se la desarrolle.
Heces – CÉSAR VALLEJO
Esta tarde llueve, como nunca; y no tengo ganas de vivir, corazón. Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser? Viste de gracia y pena; viste […]
Hay escritores rebajados… – LAUTRÉAMONT
Hay escritores rebajados, bufones peligrosos, juglares de tres al cuarto, mistificadores sombríos, verdaderos alienados que, deberían poblar Bicétre. Sus cretinizantes cabezas, que han sido desprovistas de una teja, […]
No demostréis carecer… – LAUTRÉAMONT
No demostréis carecer del sentido más elemental de las conveniencias ni poseer mal gusto respecto del creador.
Los primeros principios… – LAUTRÉAMONT
Los primeros principios deben estar fuera de discusión.
Los gemidos poéticos… LAUTRÉAMONT
Los gemidos poéticos de este siglo no son más que sofismas.
Sociedad – EZRA POUND
La buena posición de la familia se tambaleaba, y por esta causa la pequeña Aurelia, que había reído durante dieciocho veranos, ahora soporta el repugnante contacto de Phidippus.
A Madame Lullin – EZRA POUND
Te sorprenderá que un hombre de ochenta años pueda seguir escribiéndote versos… ¡El pasto brota debajo de la nieve los pájaros cantan hasta la última época del año! […]
¿Intentas otra vez reñir? – PAUL GÉRALDY
¿Intentas otra vez reñir? Ya escucho llanto y explicaciones. Sí mucho amamos, regañamos mucho, y así termina todo en discusiones. Por esta sola vez quiero que calles, mientras, […]
Casualidad – PAUL GÉRALDY
Y pensar que pudimos no habernos conocido! ¿No meditas cuán buena nuestra fortuna ha sido para que al fin estemos uno del otro al lado, para que seas […]
Confesión – PAUL GÉRALDY
Sé que soy irritable, celoso, imperativo, infeliz, exigente, que razones no escucho; que siempre estoy buscándote querellas sin motivo; ¡y crees que no te quiero..y es que te […]
Animal de invierno – JOSÉ WATANABE
Otra vez es tiempo de ir a la montaña a buscar una cueva para hibernar. Voy sin mentirme: la montaña no es madre, sus cuevas son como huevos […]