Mi alma se ha empleado, y todo mi caudal, en su servicio; ya no guardo ganado, ni ya tengo otro oficio, que ya sólo en amar es mi […]
El Amor… – EMILY DICKINSON
El Amor – precede a la Vida – Sobrevive – a la Muerte – Inicia la Creación, y es Patrón de la Tierra –
Si poder… – EMILY DICKINSON
Si poder – fuera igual a hacer – El Criterio – sería mínimo – Es Grado Supremo del Habla – La Impotencia del Decir –
Tan poca cosa es llorar… – EMILY DICKINSON
Tan poca cosa es llorar – Tan poco dura el suspiro – ¡Y aun así – por tales – Oficios Morimos los humanos!
Contigo en el desierto… – EMILY DICKINSON
Contigo en el Desierto – Contigo en la sed – Contigo entre los Tamarindos – El puma respira – ¡al fin!
La palabra… – EMILY DICKINSON
La palabra – es artimaña del Discurso – Las lágrimas – truco de los nervios – Pero el Corazón con su fardo – No – siempre – conmueve […]
«La Esperanza» es esa cosa con plumas… – EMILY DICKINSON
«La Esperanza» es esa cosa con plumas… «La Esperanza» es esa cosa con plumas— Que se posa en el alma— Y canta la melodía sin su letra— Y […]
¡Yo soy Nadie! ¿Quién eres tú?… – EMILY DICKINSON
¡Yo soy Nadie! ¿Quién eres tú?… ¡Yo soy Nadie! ¿Quién eres tú? ¿Eres—Nadie—también? ¡Ya somos dos, entonces! ¡No digas nada! ¡Nos desterrarían—ya sabes! Ser—Alguien—¡Qué funesto! ¡Qué vulgar!—como una […]
Cerraron sus ojos… – GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Cerraron sus ojos que aún tenía abiertos, taparon su cara con un blanco lienzo, y unos sollozando, otros en silencio, de la triste alcoba todos se salieron. La […]
¿De dónde vengo?… – GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
¿De dónde vengo?… El más horrible y áspero de los senderos busca: las huellas de unos pies ensangrentados sobre la roca dura, los despojos de un alma hecha […]
Tú eras el huracán… – GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Tú eras el huracán y yo la alta torre que desafía su poder: ¡tenías que estrellarte o que abatirme! ¡No pudo ser! Tú eras el oceano y yo […]
Asomaba a sus ojos una lágrima… – GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Asomaba a sus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón; habló el orgullo y se enjugó su llanto, y la frase en mis labios […]