La buena posición de la familia se tambaleaba,
y por esta causa la pequeña Aurelia,
que había reído durante dieciocho veranos,
ahora soporta el repugnante contacto de Phidippus.
Más poemas relacionados: Encargo - Ezra Pound Addendum para G - EZRA POUND Un pacto - EZRA POUND A Madame Lullin - EZRA POUND