acumular deseos en plantas ingratas referir lo tuyo en verdor solemne y entonces vendrán diez caballos a tirar la cola al viento negro moverán las hojas sus crines […]
Noche – ALEJANDRA PIZARNIK
correr no sé dónde aquí o allá singulares recodos desnudos basta correr! trenzas sujetas a mi anochecer de caspa y agua colonia rosa quemada fósforo de seda creación […]
Ayer sonreíste – ALBERTO LAISECA
La música de este pequeño tambor habla de raros tesoros ayer sonreíste, aunque no sé si para mi. Sólo tengo el brillo del adorno de plata, de ese […]
El trueno de la seda – ALBERTO LAISECA
Escucho el trueno de la seda, miro el brillo deslumbrador de una piedra opaca, y huelo las escamas del pez de madera. Sin embargo, no supe sentir a […]
En aguas bajas – ALBERTO LAISECA
Mis poemas antes tenían toda la profundidad de la superficie. Ahora tienen toda la superficialidad de lo profundo. Yo sé de la molicie que espera en las aguas […]
Un viejo maestro – ALBERTO LAISECA
Al final de las riberas del Ho, como un genio fabuloso, vivía un Viejo Maestro. Diez milenios duró su existencia, para dibujar cada ideograma demoraba cien años y […]
Figulinas – MANUEL MACHADO
¡Qué bonita es la princesa! ¡Qué traviesa! ¡Qué bonita! ¡La princesa pequeñita de los cuadros de Watteau! ¡Yo la miro, yo la admiro, yo la adoro! Si suspira, […]
Yo, poeta decadente – MANUEL MACHADO
Yo, poeta decadente, español del siglo veinte, que los toros he elogiado, y cantado las golfas y el aguardiente… y la noche de Madrid, y los rincones impuros, […]
Prólogo-epílogo – MANUEL MACHADO
El médico me manda no escribir más. Renuncio, pues, a ser un Verlaine, un Musset, un D’Annunzio —¡no que no!—, por la paz de un reposo perfecto, contento […]
Retrato – MANUEL MACHADO
Ésta es mi cara y ésta es mi alma. Leed: Unos ojos de hastío y una boca de sed… Lo demás… Nada… Vida… Cosas… Lo que se sabe… […]
La muerte, el amor, la vida… – PAUL ÉLUARD
Creí que me rompería lo inmenso lo profundo. Con mi pena desnuda, sin contacto, sin eco, me tendí en mi prisión de puertas vírgenes como un muerto sensato […]
Si bajo poderosa fuerza de un dios… – ARQUÍLOCO
…si bajo poderosa fuerza de un dios no hay que llamarlo flojera o vileza, está bien que nos lanzáramos a huir de males devastadores. Huir tiene su temporada. […]