Una mesa servida con el mayor lujo
Desmesuradamente larga
Me separa de la mujer de mi vida
A la que veo mal
Entre la estrella de vasos de todos los tamaños que la mantienen caída hacia atrás
Descotada como un golpe de viento
Más poemas relacionados: Una casa poco sólida - ANDRÉ BRETÓN La unión libre - ANDRÉ BRETÓN El Marqués de Sade - André Bretón Todo el paraíso no está perdido - ANDRÉ BRETÓN