En los Hambrientos Años Treinta
los chicos solían vender sus cuerpos
por una buena comida.
En los Opulentos Sesenta
aún lo hacía
para afrontar los pagos a plazos.
La mejor poesía lírica
Instalar extensión de Antología Poética
Más poemas relacionados: Gracias, Niebla - WYSTAN HUGH AUDEN "La ley como el amor" (Wystan Hugh Auden) Coda - WYSTAN HUGH AUDEN Arqueología - WYSTAN HUGH AUDEN