Tu nombre – pájaro entre los dedos. tu nombre – en la lengua grano de hielo. Un solo movimiento de los labios. Tu nombre – de letras cuatro. […]
A mis versos escritos prontamente… -MARINA TSVIETÁIEVA
A mis versos escritos prontamente, cuando no sabía que yo era poeta, surgiendo como chorros de fuente, como chispas de cohetes violetas, diablillos irrumpiendo a su suerte en […]
Oración – MARINA TSVIETÁIEVA
¡Cristo y Dios! ¡Ansio un milagro, ahora, ahora, al romper del día! Oh, dame la muerte, mientras abro como un libro para mí toda la vida. Tú eres […]
Rondel nostálgico – JEAN COCTEAU
Nací para ser príncipe, Un pequeño príncipe exiliado Expulsado por algún peligro De su lejana provincia. Altivo, frívolo y delicado, Soñador y pueril, Nací para ser príncipe. Un […]
A la memoria de Raúl Gustavo Aguirre – DANIEL CHIROM
Estoy de este lado no sé cómo llegar a tu muerte enamorarte los ojos prenderle fuego a tus palabras. En tu voz veo barcos calcinándose de neblinas y […]
La muchacha de Orleans – FRIEDRICH SCHILLER
Para ridiculizar la noble imagen de la humanidad la burla te arrojó al barro más bajo, la broma está siempre en guerra con lo bello, no cree ni […]
La primavera – FIÓDOR TIÚTCHEV
Aunque sientas la mano del Destino o te hiera el engaño de la gente, aunque esté el corazón lleno de heridas y surquen las arrugas nuestra frente, aunque […]
Malaria – FIÓDOR TIÚTCHEV
Amo este divino, este invisible secreto mal que por doquiera flota, cristalino en las flores y las fuentes en el Iris y en el cielo de Roma. Este […]
Cicerón – FIÓDOR TIÚTCHEV
Solía decir el orador romano, entre luchas civiles y discordias: «Tarde me levanté, y por el camino me ha sorprendido la noche de Roma». ¡Sea! Pero al despedirte […]
Los sueños – FIÓDOR TIÚTCHEV
Lo mismo que el océano rodea al globo terráqueo la vida terrenal rodeada está de sueños, cuando la noche cae, al ruido de las olas contra la orilla […]
Insomnio – FIÓDOR TIÚTCHEV
¡Monótono tañido del reloj, nocturno cuento que nos atormenta, lenguaje a un tiempo ajeno para todos y comprensible, como la conciencia! ¿Quién puede percibir sin angustiarse en medio […]