Walt Whitman

Paseaba por la costa – WALT WHITMAN

Paseaba por la costa
y, como si un fantasma me hubiese acariciado, sentí que no estaba solo.
Pero el que creía que me acompañaba en mi paseo por la costa, ése cuyas caricias adoraba,
ése, al inclinarme y observar a la luz trémula, había desaparecido por completo,
y ya sólo se aparecían los que me resultaban aborrecibles y se burlaban de mí.