En casa del esculpidor
donde le conocí
se hacía tomar las medidas
para la posteridad.
La mejor poesía lírica
En casa del esculpidor
donde le conocí
se hacía tomar las medidas
para la posteridad.
Más poemas relacionados: Mujer de acero - JACQUES PRÉVERT El organillo - JACQUES PRÉVERT Alicante - JACQUES PRÉVERT Regreso al terruño - JACQUES PRÉVERT