Estúpidos de Spoon River, ustedes nunca se asombraron
cuando Chase Henry votó en contra de las cantinas
en venganza de que le negaron la entrada.
Pero ninguno fue lo bastante listo
para seguir mis pasos o la pista
como hermano espiritual de Chase.
¿Recuerdan cuando peleé
con el banco y la pandilla de los tribunales
por embolsillarse los intereses de los fondos públicos?
¿Y cuando peleé con los ciudadanos importantes
por convertir a los pobres en burritos de carga de los impuestos?
¿Y cuando peleé con el servicio del agua
por birlarse calles y aumentar las tarifas?
¿Y cuando peleé con los hombres de negocios
que pelearon contra mí en esas peleas?
¿Recuerdan entonces:
que salí trastabillando del naufragio de esas derrotas
y de una carrera arruinada,
escurrí de mi capa el último ideal,
oculto hasta entonces a todas las miradas
como una acariciada quijada de burro,
y vapuleé al banco y al servicio del agua,
y a los hombres de negocios con la prohibición
e hice pagar a Spoon River los costos
de las peleas que yo había perdido?