la pequeña viajera
moría explicando su muerte
sabios animales nostálgicos
visitaban su cuerpo caliente
La mejor poesía lírica
Más poemas relacionados: Árbol de Diana, 31 – ALEJANDRA PIZARNIK La jaula - ALEJANDRA PIZARNIK Poema a mi papel - ALEJANDRA PIZARNIK Ajedrez - ALEJANDRA PIZARNIK