Si olvidáis a los amigos, si os reís del artista,
y al más profundo espíritu tenéis por bajo y vil,
Dios lo perdona; pero no estorbéis
nunca la paz de los amantes.
Más poemas relacionados: Buen consejo - FRIEDRICH HÖLDERLIN Los poetas hipócritas - FRIEDRICH HOLDERLIN A los jóvenes poetas - FRIEDRICH HÖLDERLIN El consejo público - FRIEDRICH HOLDERLIN