Una máxima, para estar bien hecha, no necesita corrección. Necesita que se la desarrolle.
Más poemas relacionados: Los cantos de Maldoror, 1, 6 - LAUTRÉAMONT Los cantos del Maldoror, 1, 14 - LAUTRÉAMONT Los cantos de Maldoror, 1, 4 - LAUTRÉAMONT Los primeros principios... - LAUTRÉAMONT