Hendido por un rayo de sol
todo hombre está solo
sobre el corazón de la tierra;
de pronto,
la noche que cierra.
Más poemas relacionados: Ciudad muerta - SALVATORE QUASIMODO No he perdido nada - SALVATORE QUASIMODO La tierra incomparable - SALVATORE QUASIMODO La plegaria - SALVATORE QUASIMODO