No quieras, Lidia, edificar en el espacio que figuras futuro, o prometerte mañana. Cúmplete hoy no
esperando.
Tú misma eres tu vida.
No te destines, que no eres futura.
¿Quién sabe si, entre la copa que vacías, y ella de nuevo llena, la suerte no te interpone el abismo?
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