Para ridiculizar la noble imagen de la humanidad
la burla te arrojó al barro más bajo,
la broma está siempre en guerra con lo bello,
no cree ni en el ángel ni en el dios,
quiere robar los tesoros al corazón,
declara la guerra a la locura y hiere a la fe.
Pero una piadosa pastora como tú,
de tu misma estirpe infantil,
el arte de la poesía, te devuelve los derechos divinos,
se eleva contigo hasta las estrellas eternas,
te ha rodeado con su gloria,
te creó el corazón y vivirás inmortal.
El mundo se complace en oscurecer lo que brilla
y arrojar al barro lo sublime.
¡Mas no temas! Todavía hay bellos corazones
que arden por lo elevado y lo grandioso;
aunque Momo entretenga al ruidoso mercado,
un sentido noble ama las figuras nobles.