¡Qué extraño es vagar en la niebla! En soledad piedras y sotos. No ve el árbol los otros árboles. Cada uno está solo. Lleno estaba el mundo de […]
Renunciación – AMADO NERVO
¡Oh, Siddharta Gautama!, tú tenías razón: las angustias nos vienen del deseo; el edén consiste en no anhelar, en la renunciación completa, irrevocable, de toda posesión; quien no […]
El día que me quieras tendrá más luz que junio… – AMADO NERVO
El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables […]
El amor nuevo – AMADO NERVO
Todo amor nuevo que aparece nos ilumina la existencia, nos la perfuma y enflorece. En la más densa oscuridad toda mujer es refulgencia y todo amor es claridad. […]
Dormir – AMADO NERVO
¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo deseo de dormir!… ¿Sabes?: el sueño es un estado de divinidad. El que duerme es un dios… Yo lo que […]
De l’art romantique – JUAN JOSÉ SAER
¡Pobre Petrus Borel! Con la señora Putifar y todo, se hundió en el cielo estrellado. El Licántropo comió desde dentro el pan de la poesía hasta las migas […]
Yo no mato a nadie – MAX JACOB
Yo no mato a nadie, tú no matas a nadie, él no mata a nadie, nosotros matamos a todos, vosotros nos matáis, ellos se entrematan solos. Nadie sabe […]
Soneto – VICTORIA OCAMPO
Me gusta, triste, soñar por la tarde, cuando tañe la hora, Sea con el céfiro perfumado de la primavera o de un invierno helado la brisa monótona que […]
Al declinar la tarde, se acercan los amigos – ALFONSO REYES
Al declinar la tarde, se acercan los amigos; pero la vocecita no deja de llorar. Cerramos las ventanas, las puertas, los postigos, pero sigue cayendo la gota de […]
La Habana – ALFONSO REYES
No es Cuba, donde el mar disuelve el alma. No es Cuba -que nunca vio Gaugin, Que nunca vio Picasso-, Donde negros vestidos de amarillo y de guinda […]
Mi voz – OSCAR WILDE
Dentro de este inquieto, apresurado y moderno mundo, Arrancamos todo el placer de nuestros corazones, tú y yo. Ahora, las blancas velas de nuestra nave ondean firmes, Pero […]