Cuando cuentas, amor, que de niña a la gente
no gustabas, que tu madre te despreciaba,
que te desarrollaste en silencio… te creo:
me agrada imaginarte como niña especial.
La flor de vid carece de color y de forma,
mas deleita, madura, la uva a hombres y dioses.
Más poemas relacionados: Canto nocturno del caminante - JOHANN WOLFGANG VON GOETHE Degustación - JOHANN WOLFGANG VON GOETHE El César y Alejandro... - JOHANN WOLFGANG VON GOETHE Consideración - JOHANN WOLFGANG VON GOETHE