Saluda al sol, araña, no seas rencorosa.
Da tus gracias a Dios, oh, sapo, pues que eres.
El peludo cangrejo tiene espinas de rosa
y los moluscos reminiscencias de mujeres.
Saber ser lo que sois, enigmas siendo formas;
deja la responsabilidad a las Normas,
que a su vez la enviarán al Todopoderoso…
(Toca, grillo, a la luz de la luna; y dance el oso).
Más poemas relacionados: Poema de Rubén Darío: Letanía Torres de Dios... - RUBÉN DARÍO Ay, triste del que un día... - RUBÉN DARÍO Hemos de ser justos, hemos de ser buenos… - RUBÉN DARÍO