Un hálito de música o de sueño, algo que haga casi sentir, algo que haga no pensar.
Más poemas relacionados: Maestro, son plácidas todas las horas... - FERNANDO PESSOA El guardador de rebaños - Fernando Pessoa Si muero pronto - FERNANDO PESSOA Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación... - FERNANDO PESSOA