Recibo muchas llamadas últimamente.
todas son iguales.
«¿eres Charles Bukowski,
el escritor?»
«si», les digo
y me dicen
que entienden
lo que escribo,
algunos son escritores
o quieren serlo
tienen trabajos estúpidos y
horribles
y no pueden soportar su cuarto
su departamento
las paredes
en la noche.
buscan a alguien con
quién hablar,
y creen
que puedo ayudarlos
que poseo las palabras consoladoras.
no pueden creer
que hay veces como ésta
en que me doblo en mi habitación
agarrándome las tripas
diciendo
«Jesús Jesús Jesús, ¡por favor,
no otra vez!»
no pueden creer
que la gente sin amor
las calles
la soledad
las paredes
son mías también.
y cuando cuelgo
piensan que no
les confesé mi secreto.
En realidad no escribo con
sabiduría.
por eso cuando el teléfono suena
me gustaría escuchar algunas
palabras sabias.
por eso
también
mi número
está en el directorio.
