Las cuatro edades del hombre En la Primera Edad se ama a Confucio. En la Segunda Edad se lo odia. En la Tercera Edad, con miedo y abyección, […]
Un poema vulgar – Alberto Laiseca
Un poema vulgar Por tu amor estoy dispuesto a decir la palabra más trivial. Mi casa está limpia y resplandece. Despierto, y cada amanecer es un vaso de […]
Las muertes – Olga Orozco
Las muertes He aquí unos muertos cuyos huesos no blanqueará la lluvia, lápidas donde nunca ha resonado el golpe tormentoso de la piel del lagarto, inscripciones que nadie […]
Mientras haces cualquier cosa – Roberto Juarroz
Mientras haces cualquier cosa Mientras haces cualquier cosa, alguien está muriendo. Mientras te lustras los zapatos, mientras odias, mientras le escribes una carta prolija a tu amor único […]
Fragmentos fantásticos, 1 – Miguel Ángel Bustos
Hemos cambiado nuestro destino de dioses en un destino de mercaderes.
Hay un morir – Macedonio Fernández
No me lleves a sombras de la muerte Adonde se hará sombra mi vida, Donde sólo se vive el haber sido. No quiero el vivir del recuerdo. Dame […]
Pienso que en este momento… – Roberto Juarroz
Pienso que en este momento tal vez nadie en el universo piensa en mí, que sólo yo me pienso, y si ahora muriese, nadie, ni yo, me pensaría. […]
El arroz que compartimos – Alberto Laiseca
En el Reino de Ch´u hay un árbol; quinientos años dura su primavera. Mas, en nuestro jardín, poco tiempo permanecerá el esplendor de las flores del ciruelo. Al […]
Hombre pequeñito – Alfonsina Storni – POEMA COMPLETO
Hombre pequeñito, hombre pequeñito, Suelta a tu canario que quiere volar… Yo soy el canario, hombre pequeñito, Déjame saltar. Estuve en tu jaula, hombre pequeñito, Hombre pequeñito que […]
Árbol de Diana, 38 – Alejandro Pizarnik
Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas: Este canto me desmiente, me amordaza.
Árbol de Diana, 14 – Alejandra Pizarnik
El poema que no digo, el que no merezco. Miedo de ser dos camino del espejo: alguien en mí dormido me come y me bebe.
Setenta balcones y ninguna flor – Baldomero Fernández Moreno
Setenta balcones hay en esta casa, setenta balcones y ninguna flor. ¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa? ¿Odian el perfume, odian el color? La piedra desnuda de […]