Los altos montes Hua Yin
dominan la capital.
Sus tres cimas, majestuosas,
horadan el cielo.
Frente al Templo del Emperador Guerrero,
se van disipando las nubes.
Sobre la Palma Gigante del Inmortal
se ha calmado la tormenta.
El río Amarillo y la cordillera Hua
protegen la tierra del Norte.
Los Caminos Reales
conducen al Templo de los Han.
¡Oh, cazadores de la fama y la riqueza!
¿Por qué no os quedáis aquí
para tener larga vida?
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