Todo lo sacrifico a tu memoria:
los acentos de la lira inspirada,
el llanto de una joven abrasada,
el temblor de mis celos. De la gloria
el brillo, y mi destierro tenebroso,
lo bello de mis claros pensamientos
y la venganza, sueño tormentoso
de mis encarnizados sufrimientos.
Más poemas relacionados: Yo la amé... - ALEXANDR PUSHKIN El prisionero - ALEXANDR PUSHKIN Ya vague por las calles bulliciosas... ALEXANDR PUSHKIN - Poemas cortos - Al poeta